La primera visita en el ginecólogo

La primera visita en el ginecólogo

Si has alcanzado la edad en la que necesitas comenzar a ver a un ginecólogo al menos una vez al año, es posible que tengas un poco de aprensión. Esto es perfectamente normal, y elegir un médico con el que te sientas cómoda. Además, saber qué es lo que te vas a encontrar antes de tu cita puede ayudarte a que funcione sin problemas.

En primer lugar, debes programar tu cita una semana antes o después de tu período menstrual, ya que con la menstruación no se puede realizar un examen preciso. También, es bueno prepararse una lista de preguntas o inquietudes que tenga, sobre su cuerpo las relaciones sexuales y su cuerpo. Si no tienes ninguna, puedes considerar repasar las respuestas a preguntas comunes que probablemente le harán, como la fecha de su último período menstrual, métodos anticonceptivos, relaciones, etc.

Una vez en la consulta, después de hablar sobre cuestiones generales, te pesarán y te registrarán tanto el pulso como la presión arterial. En algunos casos, te proporcionarán recipiente para depositar una muestra de orina y así poder evaluar si existen enfermedades de transmisión sexual o embarazo, si puede ser tu caso. Si no eres sexualmente activa, es probable que no te realicen estas pruebas.

La parte más preocupante para muchas es el examen pélvico, en el cual tendrás que recostarte y colocar los pies en los estribos. El ginecólogo se pondrá unos guantes y luego examinará el exterior del área genital en busca de cualquier cosa que parezca anormal. El siguiente paso es insertar un espéculo, que es un dispositivo de metal que lo mantendrá la vagina abierta para que el médico pueda ver el interior. A continuación, te examinará el cuello uterino en lo que se denomina una prueba de Papanicolaou, que es una prueba para detectar células potencialmente cancerosas u otras anomalías.

Un ginecólogo no solo se especializa en órganos reproductivos. Él o ella también te examinará  los senos para revisar que no existan bultos, engrosamiento del tejido u otras anomalías. También, en algunos casos puede ser que realicen un breve examen rectal, lo cual dependerá de la edad.

Ir al ginecólogo es algo a lo que debes acostumbrarte. Las mujeres sanas suelen ir al menos una vez al año. A pesar de que a veces hay algunas personas que les pueda resultar incómodo, es mejor pasar ese mal trago que no enfrentarte a problemas de salud graves por no haberse detectado con tiempo.

Para encontrar el ginecólogo con el cual te sientas más a gusto, primero tendrás que probar con distintos. Si quieres ir por clínicas privadas solo tendrás que buscar en internet por “ginecólogos sabadell” (por ejemplo) y encontrarás todos aquellos a los cuales puedes acudir para empezarte a citar.

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