Cómo se recicla el poliestireno expandido

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El poliestireno expandido, o EPS (por sus siglas en inglés: Expanded Poly Styrene), es una espuma plástica de carácter termoplástico que se constituye por un conjunto de partículas de estructura celular cerrada y unidas entre sí. Durante la transformación, se somete a la materia prima a la acción del vapor del agua y, de esta manera, la perlas de poliestireno expandido aumentan su volumen hasta 50 veces, lo que hace que guarden una gran cantidad de aire en su interior.
Este aire aprisionado es el que hace que los productos fabricados con este material gocen de cualidades como ligereza, aislantes y que sea un material inerte.

Reciclaje del poliestireno expandido

Hay dos maneras de reciclar el EPS:

Reciclado mecánico

Se recicla mecánicamente a través de distintas formas y con diferentes aplicaciones:
-Fabricación de nuevas piezas de EPS: Se crean nuevos embalajes con contenido reciclado o planchas para construcción.
-Mejora de suelos: Una vez triturados y molidos, los residuos de EPS se mezclan con la tierra para mejorar su drenaje y aireación.
-Incorporación a otros materiales de construcción: Se fabrican hormigones y ladrillos ligeros y porosos, entre otros.
-Producción de granza de poliestireno: Los embalajes de EPS usados pueden transformarse para que vuelvan a su forma original en forma de granza con la que fabricar piezas sencillas mediante moldeo por inyección, como carcasas, perchas o bolígrafos.

Recuperación energética

Consiste en la obtención de energía, habitualmente, en forma de calor, a partir de la combustión de los residuos. Se trata de un proceso como opción de gestión de los residuos indicada para los productos y materiales que no se puedan reciclar fácilmente.

Vertido

El vertido de los residuos de embalaje de EPS es el modo de gestión de residuos menos aceptada, ya que implica perder una gran oportunidad de recuperar recursos muy valiosos. Sin embargo, si no hay otro método de gestión de recuperación viable en el momento, se pueden destinar al vertido con seguridad, ya que se trata de un material biológicamente inerte, estable y no tóxico.

Otros datos

Según indicaciones del Ministerio de Medio Ambiente, el año 2008 se reciclaron casi 290.000 toneladas de plástico procedentes de envases y embalajes; en resumen, un 38 por ciento del total.
Acerca del origen de estos residuos, sabemos que el 50 por ciento viene de los hogares; el 2 por ciento son retales propios y, el 18 por ciento viene de industrias y comercios.

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